Como hemos dicho la humedad puede entrar por cualquier parte de nuestro hogar y cuando menos lo esperamos, pero hay zonas de especial riesgo que deben ser más resistentes a las lluvias y temporales por estar más expuestas a la constante intemperie, como son las cubiertas y paredes.

Su techo es una parte muy importante de la estructura general de la casa y es esencial que se mantenga en buen estado con un mantenimiento adecuado. Puede ser conveniente, si usted tiene dudas, contar con el asesoramiento profesional de una empresa para analizar el techo y determinar (previo estudio) el mejor producto y su correcta aplicación. Una vez y esté calificado su techo, en base a la climatologia de la zona y si es impermeabilizado correctamente, sólo habría que revisar cada cierto tiempo para asegurarse de que todo está correcto, los azulejos no estén levantados, no se cría moho por algunas zonas o crezca hierba al traer el viento semillas a las esquinas, etc. 

Zonas de alto riesgo para las humedades
Zonas de alto riesgo para las humedades

Las Fachadas

Las paredes son otro de los puntos más afectados en los edificios por  grietas al asentarse el edificio, esto es otra de las cuestiones a tener en cuenta antes de la llegada de las lluvias, ver el recubrimiento de las paredes para evitar las temidas filtraciones en partes por donde penetra el agua.

Evaluar y reparar con el equipo adecuado, aplicando un revestimiento de pared externa apropiado y selladores para las grietas de última generación con larga garantía.

Los cambios bruscos de temperatura además de las inclemencias del tiempo, hacen que las estructuras se vean afectadas en mayor o menor medida. Si su casa no está correctamente impermeabilizada y equipada con aislamientos, perderá gran cantidad de calor en invierno con mayores costes de energía. Apostar por viviendas más aisladas térmicamente, permite ahorrar en los costos de calefacción y además la casa será mucho más acogedora y cálida en los meses de invierno.

Ventajas de aislar térmicamente los hogares

Desde el ahorro económico, hasta un mayor confort, pasando por muchas otras ventajas. Un correcto aislado en fachadas, cubiertas, suelos, techos y demás, permitirá, entre otras cosas, tener un hogar fresco en verano y cálido en invierno, reduciendo la factura electrónica y los costos medioambientales, siendo más comprometidos con el ecosistema.